Wren se sintió como la mierda cuando atravesó la puerta trasera medio abierta del Santuario. Se obligó a cerrar la puerta despacio y no cerrarla de un golpe. Él no quería estar allí. El único lugar en el que quería estar era con Maggie.
Incluso ahora podía oler su esencia en su piel, sentir su cuerpo presionado contra el de él. Él la deseaba con una locura que lo consumía de ganas de convertirse en su forma original y regresar tras ella.
Pero eso nunca podría ser.
No había lugar en su vida para ella.
"Llegas tarde, tigre," le gruño Remi cuando Wren entró en la cocina. ¿"Dónde diablos has estado?
Wren le ignoró al tiempo que cogía un delantal blanco del gancho de la puerta, se lo coló por delante, y lo ató alrededor de su cintura. Marvin se acercó corriendo a él, gritando con enfado cuando expresaba su incomodidad por ser olvidado con los osos por tanto tiempo.
"Lo siento, mono," dijo Wren quedamente. " Tuve cosas que hacer esta tarde".
Marvin frunció su boca antes de correr por su brazo y enroscársele en el cuello revolviéndole el pelo. Wren lo volvió a alisar pero no hizo comentarios.
Remi le dedicó una mirada hostil antes de ir a por otro barril de metal fuera del cuarto del suministro.
Tony entró a través de la puerta de la cocina del área de la barra con una carga de platos. Él miró con alivio a Wren cuando los dejó en un enorme fregadero de acero inoxidable. " Hombre, hemos estado ocupados hoy. Juro que se siente como Mardi Gras o algo así ".
Wren echó una ojeada al reloj en la pared. Él llegaba quince minutos tarde y Tony todavía tenía que tratar con el tráfico.
Tony inclinó su cabeza hacia Wren. " No te preocupes, lo haré. Pero ten cuidado con Remi, ha estado de un estado de ánimo de mierda todo el día ".
Wren le bufó eso. Remi permanecía en un estado de ánimo de mierda. El osezno tenía un perpetuo PMS. [1] "No corras," Wren le advirtió a Tony cuando se sacó su delantal y sacó sus llaves de su bolsillo de atrás. Hay un policía justo calle abajo".
"Gracias por el consejo".
Tan pronto como Tony salió, Remi hizo una pausa con el barril de metal y miró a Wren otra vez. “¿Qué? ¿Ahora prestar ayuda"?
Wren le ignoró mientras cogía una bandeja para los platos vacía.
Remi inclinó su cabeza. "Apestas a humano, tigre. ¿Dónde estuviste esta tarde "?
Él podía sentir como el oso quería atacar– era igual en la naturaleza de Remi como lo era en la suya propia. Pero afortunadamente el oso tenía mejor sentido. Sin hacerle el menor caso, Wren se dirigió al bar para recoger mesas.
Era una típica tarde con turistas y motoristas entremezclándose con canciones Heavy Metal sonando en el estéreo. Los Howlers no empezarían a tocar hasta más tarde. Con excepción de Cold, quien era su guitarrista, la banda tenía tendencia a dormir durante todo el día y sólo levantarse al atardecer. Era duro para un animal mantener su forma humana durante el día.
Sólo los verdaderamente fuertes podían hacerlo.
Desde que estaban ya con la cena, las mesas estaban apiñadas con personas comiendo. No había muchos Were Hunters por allí. Wren era uno de la minoría que se atendía esto temprano. Pero bueno, la luz del día nunca le había molestado demasiado. Si bien él era joven para la edad de un Were Hunter, él nunca había tenido demasiados problemas permaneciendo en forma humana antes de que oscureciera. Él no estaba seguro del por qué.
Quizás se debía al hecho de que le tomaba más esfuerzo mantenerse en la forma de un tigre puro o un leopardo que en la forma humana. Él había perfeccionado esas habilidades al principio de su vida como una forma de al menos llevarse bien con los otros animales.
Desafortunadamente, esto no había servido de mucho, desde que ellos podían oler que él era un híbrido. Su esencia era lo único que él no podía cambiar ni siquiera con magia. Y él lo odiaba.
Tan pronto como llenó su bandeja, él volvió hacia la barra por la puerta de la cocina. Detrás de la barra, Fang se movió para mantener abierta la puerta de la cocina para él.
Wren inclinó la cabeza agradecimiento. Fang era un lobo que había llegado al Santuario hacía ya casi un año y medio. Él se había pasado los primeros meses allí sumido en un coma inducido por el cruel ataque de un Daimon que había dejado al lobo completamente indefenso. A diferencia de los vampiros de la leyenda de Hollywood, los Daimons no sólo bebían sangre sino que también succionaban las almas en sus cuerpos para alargar sus vidas. Desde que los Were Hunters podían utilizar la magia, eran particularmente buscados por los Daimons, quienes podían usar la magia por ellos mismos después de matar un Were Hunter.
Era algo duro para un Were-Hunter ser atacado por ellos para ser atacada por ellos, y Wren podía entender el coma de Fang por ello. El lobo era condenadamente afortunado de estar vivo.
Desde ese extraño día de Acción de Gracias cuando Fang había logrado dejar su cama por primera vez, él había empezado lentamente a salir por cerca, pero el lobo todavía tenía graves cicatrices por su ataque.
¿"Qué le pasó a tu pelo, tigre"? preguntó Fang.
" Lo corté.
Fang negó con la cabeza cuando Wren pasó caminando delante de él hacia la cocina. Él se detuvo en los fregaderos. Marvin brincó de su hombro hacia el estante mientras él descargaba la bandeja para los lavaplatos.
¿"Cómo te fue esta tarde"?
Él volvió su cabeza para ver a Aimee detrás de él. Como siempre, ella estaba sorprendentemente hermosa, con una ajustada camiseta roja y un par de pantalones vaqueros. Una amplia sonrisa curvaba sus labios. Ella parecía esperanzadora.
Wren se encogió de hombros. "Fue todo bien”.
Su sonrisa se desvaneció. ¿"No funcionaron las flores?
" Funcionaron".
¿"Entonces por qué no estás feliz"?
Él se encogió de hombros otra vez.
Aimee le agarró por el brazo y lo alejó del rango auditivo de los demás, llevándolo a una esquina. "Wren, háblame".
Ella había sido la única persona a quien él alguna vez realmente le había hablado, lo cual no decía mucho, desde que él rara vez le decía algo más allá de unas cuantas palabras. "No tengo lugar al lado de un humano".
Ella volvió la mirada hacia la puerta que llevaba a la barra donde Fang estaba trabajando. "Yeah, duele querer algo que sabes que no deberías. Pero – "
"Aquí no hay peros, Aimee," Dijo Wren entre los dientes apretados con fuerza. "Los Katagaria no tenemos compañeros humanos, tú lo sabes. ¿Cuándo fue la última vez que uno de nosotros acabó emparejado con un humano "?
"Eso ha ocurrido".
Él lo sabía mejor. "Aún si así fuese, seríamos estériles. Un animal no puede tener hijos con un humano ". Cuál no podía ser tan malo. Los dioses sabían que lo último que él necesitaba era engendrar a más fenómenos como sí mismo. Pero ese no era el punto. El punto era que Maggie estaba fuera de su liga. Ella era todo lo decente en el mundo, y él era todo lo que daba pesadillas a los humanos.
Era imposible.
Wren suspiró resignado. "La saqué de mi organismo. Ahora necesito trabajar ".
Pero el problema era que Maggie no estaba fuera de su organismo. Más que nada, ella formaba parte de sus pensamientos incluso más que antes. Él no entendía el hambre que él sentía. La necesidad.
La bestia dentro de él quería salir en busca de ella. Salivaba en su interior, cociéndose a fuego lento. Menos mal que él sabía cómo controlar a la bestia, de otra manera no habría sabido decir lo que él haría.
Él dejó a Aimee y fue a recoger su bandeja.
¿"Wren"? dijo ella, jalándole para que se detuviese.
Wren emitió una mirada significativa hacia la barra donde Fang estaba esperando a la bearswan. " Deja de ser una soñadora, Aimee. Nuestra realidad es demasiada dura para eso ".
Él vio la duda en sus ojos azules. "Pero es la esperanza de algo mejor lo que nos mantiene ahí".
Él se burló de su ciego optimismo. "Abandoné la idea de la esperanza el día que mi propia madre se lanzó sobre mi garganta para matarme. Él miró a Aimee con dureza " Y si yo fuera tú, Aimee, prestaría también atención a esa advertencia. Ninguno de nosotros tiene una madre humana. Si piensas por un momento que Nicolette no se volvería contra ti, también, estás loca".
"Soy su única hija".
" Y yo fui hijo único – el último de la especie de mi madre – y aún así ella no vaciló en venir tras de mí. Piensa en ello". Wren pasó rozando a Aimee, de vuelta al bar.
Todavía, las palabras de Aimee sonaban en sus oídos.
Esperanza. Él bufó fieramente al pensar en eso. La esperanza era para los humanos. No era para animales o fenómenos.
"Hola".
Él levantó la vista para ver a una joven con una falda sumamente pequeña y una mini camiseta acercándose a él.
Ella inclinó la cabeza y sacó su bebida. "Pensé que te ahorraría algo de tiempo y te traje mi vaso," dijo ella, echándole una caliente mirada. Ella deslizó su vaso vacío sobre su pecho antes de dárselo a él.
Asombrado de que no sintiese absolutamente nada por ella, Wren inclinó su cabeza y tomó su vaso antes de moverse para otra mesa.
La mujer hizo pucheros antes de regresar a su asiento.
¿"Qué diablos va mal contigo, tigre"? preguntó Justin cuando se acercó a Wren. ¿"Qué clase de bestia rechazaría eso?
“Ve por ella, pantera,"dicho Wren quedamente. "Es toda suya".
"Yeah, creo que lo haré".
Wren observó como Justin se dirigía directamente rumbo a la mujer y entablaba conversación. Algunos minutos más tarde, los dos salieron hacia el cuarto de almacenaje cerca del lugar que había sido insonorizado por uno de los osos como un lugar llevarse a las hembras humanas para uno o dos rápidos revolcones.
Era extraño que Wren no sintiese absolutamente nada por la mujer. Ni siquiera un leve apasionamiento. Si no lo supiese mejor, juraría que estaba emparejado. Pero no había marca de emparejamiento en su mano, y aun si la hubiera, él nunca formaría pareja con un humano. Especialmente no con Maggie. Su padre era un hombre demasiado prominente.
La idea era mantener su mundo en secreto de los humanos. Emparejarse con un miembro de la familia de un político era suicida.
Marvin se acercó corriendo para depositar un vaso en su bandeja antes de que saliese disparado otra vez.
Nicolette se detuvo simplemente fuera de la puerta de su oficina mientras observaba a Wren limpiando las mesas. Cada sentido animal que ella poseía le decía que era hora de que él dejase el Santuario – no es que ella le hubiese querido realmente alguna vez allí.
Si fuese por ella, nadie se hospedaría en el Santuario a excepción de su familia. Pero esas no eran sus leyes. Ellas dictaban necesariamente que cualquier otro Were-Hunters podría entrar, salir e incluso vivir e ir y aun vivir en su bien amado hogar.
Eso no quería decir que le gustase.
Su mirada se suavizó cuando calló sobre su hijo Dev, quien hablaba con su otro hijo Cherif. Ella había perdido a dos hijos a manos de los Wre Hunter Arcadianos quienes los habían perseguido una vez hasta el fin del mundo y más allá sin otra razón que la que fuesen were-animales. Ella se negaba a perder a más niños en aquella guerra sedienta de sangre entre los Arcadios y los Katagaria.
Ella haría cualquier cosa para proteger a su familia.
¿"Lo"?
Ella se volvió ante la llamada de su compañero. Aubert la miraba con una preocupada mirada ¿"Oui, Aubert"?
Él miró hacia donde estaba Wren. "El tigre no ha lastimado a nadie".
Ella frunció los labios mientras observaba a Wren limpiando. " Su misma presencia me ofende. Él no está bien y lo sabes ".
"Él no tiene ningún lugar a donde ir".
"Ni siquiera lo tenemos nosotros". Ella indicó con un gesto de su barbilla en dirección al mono cuando el saltaba de regreso hacia el tigre. " Eso también es antinatural. Odio a ese condenado mono. Es un peliculero. Animales como ese son alimentos para nosotros. Nunca deberían ser conservados como mascotas ".
"Marvin no es una mascota," dijo Aubert quedamente. " Wren no le posee. Son amigos, y el mono mantiene calmado al tigre. Es por eso que le permitimos quedarse ".
Ella hizo un sonido asqueado. ¿"Por qué debemos cuidarlo? Somos osos. Somos los más poderosos. Un golpe y podríamos matar al tigre ".
Aubert concedió el punto con un asentimiento "En estado salvaje, bestia contra bestia, sí. Pero Wren es en parte humano, como lo somos nosotros. Él sabe que no nos puede atacar de frente, pero no duraría en atacarnos por la espalda. Lo que le falta en fuerza, lo tiene en velocidad y agilidad. Él podría matarnos. No tengo duda ".
Ella miró a su compañero con rencor. ¿"Le temes?
"No," chasqueó él. "Pero no soy tonto. No dejes que tu odio te ciegue, ma petit. Mejor utilizar su fuerza para luchar por nosotros, que convertirlo en nuestro enemigo".
Ella consideró eso. "Quizá, pero él no es como los otros. Ve a través de nosotros y nuestra hospitalidad”.
" Oui, pero él se lo guarda para si mismo. Rara vez habla con alguien".
Todavía Nicolette no confiaba en Wren. Ella podía sentir el desasosiego del tigre. Sentía su estado volátil. Él podría volverse violento de un momento a otro " Creo que deberíamos llevar a nuestras preocupaciones al Omegrion". El Omegrion era el consejo gobernante para los de su clase. Este hacía e implementaba las leyes de todos los Were Hunters, y sus miembros podía solicitar una cacería de sangre para alguien que los Weres creyeran una amenaza para su mundo.
Aubert puso sus ojos en blanco. " No hay necesidad para eso. Wren no es un Asesino ".
" No, pero lo será. Puedo sentirlo ".
Wren dejó escapar un profundo suspiro dio en alquiler un aliento profundo mientras terminaba de pasarle un trapo a la mesa. Con su corte de pelo nuevo atraía mucho más la atención, y eso era algo que odiaba. A él siempre le había gustado confundirse con el fondo. En el pasado, las quizás advertían su presencia, pero rápidamente apartaban la mirada. O fruncían sus labios con repugnancia.
Incluso era preferible a la mirada de las mujeres sobre él ahora. A los hombres estrechando sus miradas porque sus novias le miraban fijamente.
Los tigres por naturaleza eran criaturas solitarias. Vivieron sus vidas a solas.
Y todavía sus pensamientos seguían volviendo a la deriva de regreso aquella tarde. A la vista de la cara de Maggie.
Tengo que olvidarla.
El único problema era que él no podía.
Marguerite suspiró mientras ponía bien su cama. Pero era duro no pensar en Wren mientras ella hacía la cama en donde habían pasado la tarde.
"Que se haya ido el lo mejor," se dijo a sí misma.
Eso era verdad. La facultad de derecho no era fácil. Sus clases eran difíciles, y requerían una gran cantidad de concentración. Lo último que ella necesitaba era la distracción de un problemático novio chico-malo.
La última cosa que podría afrontar era que la expulsaran de esa escuela. Eso solo le daría la razón a su padre al final.
Marguerite se apartó de la cama y se tropezó con algo bajo su pie. Frunciendo el ceño, ella vio la pequeña cartera negra en el piso.
Ella hizo una mueca al mirarla. "Maldición". De todas las estúpidas suertes. Debía de haberle caído a Wren del bolsillo mientras se estaba vistiendo.
Ella la recogió y la abrió para encontrar su licencia y dinero. Sip, era suya. No podía haberle pertenecido a cualquier otro, pero ella todavía había mantenido la esperanza del torpe ladrón de casas .
" Debería enviárselo por correo”.
Pero él probablemente la necesitaría antes. "Puedo ser adulta en esto".
Ella lo llevaría al bar, la dejaría con la camarera, y se largaría antes de que él la viese.
De acuerdo, eso era un poco cobarde y poco adulto, pero sería la manera de salvar sus sentimientos. Si él no quería verla, entonces ella tampoco.
Wren estaba en la cocina, descargando los platos cuando algo extraño pasó a través de él. Era caliente y centelleante. Igual que algo que hubiera rozado contra su misma alma.
Entrecerró los ojos, agachó su cabeza y escudriñó el cuarto.
Allí no había nada fuera de lo normal. Pero todavía la bestia dentro de él sentía.
Apretando sus dientes, dejó la cocina para dirigirse hacia el bar. Él sólo había puesto un pie dentro del bar cuándo él encontró la fuente de su incomodidad…Maggie.
Y estaba hablando con Dev.
La mirada de Wren se estrechó incluso más cuando unos celos como los que nunca había experimentado hicieron presa de él. Era todo lo que él podía hacer para mantenerse en forma humana y echarse de cabeza y atacar al oso hasta que tuviese a Dev yaciendo totalmente muerto en sus mandíbulas.
Pero él cruzó el bar a enorme y rápidas zancadas.
Marguerite sintió el aire detrás de ella agitarse. Aun antes de que ella voltease su cabeza, ella sabía que era Wren. Ella podía sentir su presencia igual que un tangible toque.
Ella lo miró por encima de su hombro. Sus ojos azules la escaldaron con calor. La intensidad de su mirada la hizo temblar.
"Te dejaste la cartera," dijo ella rápidamente, no queriendo que pensara que le seguía la pista. Ella tomó la cartera de manos del hombre a quien se la había dado y se la entregó a Wren. "Solo vine a traerte esto”.
Ella se volvió hacia la puerta.
"Espera," dijo Wren, jalándola para que se detuviese.
¿Esperar para qué"? dijo ella con más dureza de lo que pretendía " No soy un yo-yo, Wren. Dejaste bien claro que no había nada más entre nosotros. Yo fui – " él cortó sus palabras completamente con un beso abrasador. Marguerite realmente gimió ante el fiero sabor de él.
Aun así, ella se echó atrás. "Eso es cruel. Ella vio amargo anhelo en sus ojos cuando la miró.
¿"Has querido alguna vez algo que sabes que es malo para ti? ¿Algo que ansias tanto que no puedes pensar en nada más "?
"Sí, eso es por lo que siempre termino comiendo toda la tableta de chocolate, de todas maneras”
El agarre sobre el brazo de ella se hizo más liviano cuando él sonrió. Ella el shock sobre la cara del hombre por encima de su hombro.
Wren la jaló contra de él, la acarició con la nariz, y aspiró profundamente su pelo. "Y yo quiero inhalar mi chocolate, gatita. Aun si eso me mata ".
Ella lo miró ceñuda ante sus palabras. "Nunca te lastimaría, Wren".
Él se tensó como si oyese o sintiese algo. “Necesitas irte ahora. No es seguro que estés aquí".
¿"Como así"?
Wren no contestó. Lo dos estaban llamando mucha atención sobre los otros Wre Hunters del bar. Él no podía permitirse el lujo de dejar que supieran lo que esta mujer significaba para él.
" Me tomo mi descanso," le dijo a Dev antes de que él tomase su brazo y la guiase hacia la puerta.
¿"Qué está pasando ahí dentro"? preguntó ella mientras salían afuera.
" No puedo explicártelo. Realmente no puedo ". No había manera de decirle a ella que los sentimientos que había dentro de él estaban completamente equivocados. No se suponía que sintiese eso por un humano. No algo así.
Él se sentía… igual que un ser humano. Y eso era algo que mayoritariamente no era.
Wren la acompañó a su Mercedes, el cuál estaba estacionado en la calle lateral. Él apretó sus puños cuando su cuerpo cobró vida, exigiendo que la tomase otra vez.
¿Por qué se estaba sintiendo así? Demonios, estaba mal.
Levantando una mano, él colocó sus dedos contra del sonrojo de la mejilla de ella.
Él no era lo que ella necesitaba en su vida. Él no era alguien a quien necesitase, y lo sabía. Pero por primera vez incluso, él quería estar con alguien.
Y una mujer humana nada menos.
¿Qué estaba mal con él? ¿Era esto la trelosa que los Were-Hunters obtenían al llegar a la pubertad? Él nunca había sentido realmente esto cuando jovencito y no entendía la rabiosa locura que aparecía con oleadas hormonales.
Pero él lo sentía ahora. Le roía y exigía.
Tal vez la trelosa se había demorado en él porque era uno híbrido. No lo sabía. Pero los humanos no se suponían que le atrajesen. No como nada más que una presa o un posible compañero de cama.
Ella se le quedó mirando con esos acusadores ojos color café que brillaban de cólera. " No entiendo que está pasando aquí, Wren. Me apartas y todavía me miras como si fueses un vagabundo muerto de hambre y yo el único bistec en la ciudad ".
"Eso lo resume perfectamente," dijo él suavemente. "Tú estás también fuera de mi liga".
¿"Cómo estas seguro?
"Yo no estoy bien, Maggie. Físicamente, emocionalmente, socialmente… yo no debería estar contigo".
" Eso es completamente estúpido. Tú continúas diciendo eso y yo veo nada anormal en ti. ¿Qué está tan mal contigo que no podemos ni tener una cita"?
Cómo desearía poder decírselo, pero eso era estúpido y él lo sabía. Decirle que él era un animal la asustaría de por vida. En lugar de eso, él utilizó argumentos humanos. " Soy antisocial".
"Tanto como yo. Soy socialmente torpe y odio las fiestas y los estruendos ".
" Yo odio a las personas".
¿"Entonces por qué está tu mano todavía en mi cara"?
Él tragó ante la verdad que él no podía negar. "Porque no te odio.
"Bien es un alivio saberlo, especialmente después de lo de esta tarde".
Un tic empezó en su mandíbula mientras bajó la mano. " Necesito regresar al trabajo.
¿"Te veré después"?
Él quería decir que no, pero había una parte de él que estaba tan tranquila alrededor de ella. Era la única vez en su vida que él se había sentido así.
Queridos dioses, ella realmente había vencido alguna parte de él.
Apártala.
Él no podía. Él necesitó sentirla contra de él. En contra de su voluntad, él se encontró asintiendo con la cabeza.
Marguerite dejó escapar un suspiro de alivio. Ella no se había dado cuenta de que había estado conteniendo el aliento ante la expectación.
Él no la había rechazado esta vez. Era una buena señal.
¿"Wren"?
Ella miró más allá de él para ver a la mujer de mediana edad en medio en la calle, mirándoles. Aparentemente la mujer no había cambiado nada desde la última vez que había echado a Marguerite de su casa.
Wren miró a la mujer, entonces gruñó de una forma muy poco humana cuando se volvió a perder en los ojos de Marguerite. " Tengo que irme ahora".
"De acuerdo". Marguerite se inclinó hacia delante y depositó un casto beso en su mejilla. Como ella se echó atrás, vio la forma en que él saboreaba eso.
Él recogió su mano y la llevó a sus labios, dónde depositó un beso hambriento en los nudillos de ella. “Ten cuidado”.
"Tú también".
Él dio un paso atrás mientras ella entraba en su coche y no se movió hasta que ella se hubo marchado.
Cambiando de dirección, Wren caminó hacia donde Nicolette estaba todavía de pie. La osa no dijo una sola palabra cuando él la pasó de largo, pero él sintió el calor de su mirada.
Ignorando esto, él regresó al bar y volvió a trabajar.
Nicolette siguió al tigre adentro y se detuvo al de su hijo Dev. " Es antinatural para nuestra clase sentirse atraído por un humano".
"Él se está volviendo inestable.”
Ella asintió. " Hablé con un primo de él hace algunas horas.
¿"Y"?
Ella entrecerró sus ojos en el tigre. "Él dijo que Wren había matado a sus padres".
Dev parecía aturdido por las noticias, pero ella no lo había estado. Era lo que ella había esperado oír. Había algo malo acerca de ese tigre.
¿"Cómo"? preguntó Dev. "Él era no era apenas más que un cachorro cuando lo trajeron aquí".
" Es la maldición de su raza. ¿Por qué crees que los leopardo blancos estás casi extintos? Se vuelven locos y se vuelven en contra de quienes dependen. Los únicos que cuidan de ellos ".
¿"Tú crees que Wren está enloqueciendo?
¿"Tú que crees?
Dev recorrió la mirada hacia donde Wren limpiaba una mesa con Marvin en su hombro. " Creo que él está enamorado de esa mujer. Yo en realidad lo oí reírse ".
Nicolette desdeñó con sarcasmo el mismo pensamiento. " Es antinatural para un Katagaria amar a un humano. Por no mencionar, que esa mujer”, ella escupió la palabra," es la muerte para todos nosotros. ¿Puedes imaginarte que pasaría si su padre alguna vez supiese de nosotros? Seríamos cazados y asesinados ".
Dev asintió. "Los humanos se aterrorizarían, sin duda".
Nicolette apretó sus dientes, la amarga cólera la consumía. "No permitiré que esa bestia híbrida nos ponga en peligro a todos".
¿"Qué piensas hacer, Maman"?
Ella no respondió hasta que vio al tigre regañar el labio al mirar para ella antes de irse a la cocina.
Ella no podía decirle a Dev lo que ella había planeado. Por alguna razón, a su hijo le caía bien el tigre. Algo que verdaderamente la abrumaba. Pero bueno la mayoría de los varones eran débiles. Era por eso que las bearswans [2] eran las más fuertes de la especie lo más fuerte de la especie y por que era ella la que dirigía su casa.
" No te preocupe, Devereaux. Maman se encargará de todo. Solo regresa y chequea la entrada".
Y pronto su casa estaría otra vez segura de la amenaza que Wren suponía para todos ellos.
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