lunes, 13 de febrero de 2012

SON Epílogo

Esperando en el cuarto del trono, Simi miró fijamente con desconfianza a la otra demonio mientras movía la cabeza hacia adelante y hacia atrás como una serpiente mirando algo que quería atacar.
—¿Qué significa, ella es mi hermana? —le preguntó a Ash.
—Xiamara, tú no...
—Yo soy la Simi —dijo ella, golpeando el pie contra el piso—. Xiamara es mi madre.
Xirena estaba tan confundida que Ash en realidad la compadeció.
Simi se acercó lentamente hacia ella y la empujó.
—Tú pareces real.
—Soy real.
—¿Entonces por qué no venías a verme?
Xirena estaba horrorizada por la pregunta.
—No podía. La diosa-perra no me dejaba.
—¿Artemisa? —chilló Simi—. La odio.
—No —la corrigió Xirena—, la otra diosa-perra, Apollymi.
—¡Hey! —exclamó Ash simultáneamente con Simi.
Xirena lució aún más confusa.
—Es una diosa, esa Apollymi —dijo Simi reverentemente—. Ella siempre es buena con la Simi. Ella me hace calienta—cuernitos para mantener mis cuernos abrigados y me da muchas galletas cuando la voy a ver.
La mandíbula de Xirena cayó.
—¿Ella hace qué?
Simi puso sus manos sobre sus caderas.
—Me has oído, demonio sorda. Es una buena señora, esa Apollymi, y Simi hará daño a cualquiera que diga otra cosa.
Xirena dio un paso adelante y susurró fuerte.
—¿Me dejará tu akri hablar contigo a solas?
Simi hizo una pedorreta y agitó su mano hacia Ash.
—Como si me importara si él dice no. Él no me controla.
Xirena pareció horrorizada por sus palabras.
—Él es tu akri.
Simi hizo otra pedorreta.
—Él es mi papá.
—Él es tu akri —dijo ella por entre medio de sus colmillos apretados.
Simi miró con ceño fruncido a Ash.
—Hay algo seriamente mal con mi hermana. ¿Por qué ella continúa diciendo que tú eres mi amo y señor cuándo tú eres simplemente mi papá, akri?
Ash se encogió de hombros.
—No tengo ni idea, Sim. Tienes que aclararlo con ella.
—Hmmm —Simi pasó su brazo alrededor de los hombros de su hermana y la condujo a la esquina donde tenía sus propios monitores de televisión—. Mira, en este mundo, Xirena, la Simi hace lo que ella quiere y akri, dice, “Bien, Simi, todo lo que quieras, Simi”. A no ser que eso implique comer gente; entonces él por lo general dice no, pero esa es la única vez. Aparte de eso, él hace lo que la Simi dice. ¿Ves cómo funciona? —Xirena parecía completamente confundida por su hermana. Simi levantó la cabeza para mirar a Ash—. ¿Dónde se está quedando, de todos modos?
—Tú podrías compartir un cuarto con...
—No —dijo ella inmediatamente—. La Simi no comparte su cuarto, akri. Jamás. No me importa que ella sea mi hermana. Mi cuarto tiene todos mis recuerdos especiales allí. Creo que deberías hacerle uno para ella sola.
Ash sabía bien cómo razonar con su demonio. Sin mencionar el hecho de que no le molestaba seguirle la corriente. En realidad disfrutaba irritándola.
—Bien. ¿Dónde lo quieres?
—Un poco cerca del mío, pero no tan cerca que ella bloquee la vista de la foto de mi Travis Fimmel que la Simi tiene sobre la gran pared.
—¿Tu qué? —preguntó Xirena—. ¿Qué es un Travis Fimmel?
La mandíbula de Simi cayó a la vez que lucía atontada.
—¿No sabes sobre Travis Fimmel? Oh, hermana, no sabes lo que te pierdes. Él es el mejor hombre con vida.
Xirena se estremeció.
—¿Tú deseas a los hombres?
—Bien, ciertamente no deseo a las mujeres.
—No —se corrigió Xirena—, quiero decir, ¿deseas a los humanos? —por el modo en que lo dijo se podía decir que era la cosa más asquerosa que la demonio podía imaginarse.
—Bien, ¿tú no? —preguntó Simi.
—¡Ew! —Xirena miró a Ash—. ¿Qué le has hecho? ¡Has corrompido a una buena demonio! —ella se volvió a mirar a Simi—. Necesitas ver a Drakus.
—¿Quién es?
—Él es el mejor demonio que alguna vez vivió. Él puede exhalar fuego de su nariz y boca al mismo tiempo.
La cara de Simi brilló.
—¡Ooo!
Ash se abatió mientras veía por dónde iba esto.
—Simi es demasiado joven para eso.
—No, ella no lo es —dijeron las dos al unísono.
—Creo que estás superado en número, jefe.
Ash se dio vuelta para ver Alexion detrás suyo. Danger estaba entrando en el cuarto justo detrás de él. Sus ojos se ensancharon mientras notaba la opulencia del salón del trono del Atlante.
Suspiró mientras Alexion se paraba al lado de él.
—Olvida el Armagedón, esta es la cosa más espantosa que jamás he visto.
Ash miró con horror mientras las dos demonios se sentaban y comenzaban a comparar notas sobre hombres "calientes" y demonios masculinos.
Alexion se volvió hacia Danger y sonrió.
—Creo que es bueno tener una mujer en la casa ahora. Tal vez ella pueda inculcar algún sentido en ellas.
Danger resopló.
—Las demonios son tu dominio, no el mío. Ni siquiera lo pienses.
Ash en verdad gimoteó mientras Xirena comenzaba a contarle con exactitud a Simi los hábitos de apareamiento de los Carontes.
—Esto va a ponerse feo. Gracias, Lex.
Alexion sonrió mientras atraía a Danger a sus brazos y la sostenía cerca.
—No, jefe, gracias a ti.
Ash los miró a los dos y vio el amor que se tenían el uno al otro.
Iba a ser un largo camino el calmar la parte de él que odiaba tener extraños en su casa.
Y mientras examinaba el futuro de Danger, él no vio absolutamente nada. Por primera vez en su larga vida, lo encontró consolador.
Eso significaba sólo una cosa.
Danger definitivamente sería parte integral de sus vidas futuras.



Fin

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